Los valores y los principios de las entidades que conforman el Deporte Base de Tenerife deben basarse en generar un ambiente de respeto que promueva entornos seguros y el buen trato a cualquier niño, niña o adolescente que practica deporte.
Para ello, el comportamiento de todos los agentes vinculados con estas entidades deportivas debe ser intachable desde una perspectiva de derechos de infancia. Es importante disponer de estándares de comportamiento adecuado para las personas adultas, así como entre los niños, niñas y adolescentes, para lo cual, se debe detallar, de una manera concreta, todas aquellas conductas que, por muy evidentes que sean, no solo están prohibidas, sino que son inadmisibles éticamente.
Los Códigos de Conducta son elementos esenciales para generar una política de protección a la infancia y adolescencia en las entidades del deporte base, porque sirven para que las personas que rodean el deporte con niños y niñas conozcan de manera expresa lo que estas entidades creen que se debe hacer y lo que no debe hacer.
Un código de conducta completo debe contener:
- Comportamientos que están no solamente admitidos, sino también fomentados por la institución, entidad o club para el que trabajan y que fomentan la prevención de violencia y los derechos de infancia.
- Comportamientos que están prohibidos y que la institución, entidad o club para el que trabajan solamente quiere desterrar y erradicar, sino que también sanciona (debe establecerse unas sanciones tipificadas con un procedimiento establecido, público y conocido para llegar a ellas).
- Los códigos de conducta son documentos VIVOS que deben contener los elementos que en cada momento deben ser tenidos en cuenta para realizar o no realizar.
- Conocidos y aceptados por las personas que entren al club o entidad.
- Cumplidos y respetados en todo momento. Todas las personas que confirman entidades del deporte base deben asumir las responsabilidades emanadas de un código de conducta.
Es por esto que ponemos a disposición de todas las entidades deportivas de Tenerife una serie de códigos de conducta que puedan adaptar fácilmente a la realidad de sus entidades, y que deberían ser de obligado cumplimiento como una de las herramientas más efectivas para la prevención de las violencias en el deporte.
Otros recursos de interés: https://thecpsu.org.uk/resource-library/policies/sample-codes-of-conduct-for-parents-children-and-staff/
Código de conducta para las personas adultas vinculadas a mi entidad
El comportamiento de las personas adultas que trabajan con los niños, niñas y adolescentes en las actividades deportivas de nuestra entidad debe ser ejemplar e intachable desde una perspectiva de derechos de infancia, de cara a salvaguardar un entrono deportivo seguro y sano.
Las personas adultas, desempeñen el rol que sea dentro de nuestra entidad, deben asumir su corresponsabilidad para garantizar el buen trato en el deporte base y prevenir cualquier situación de violencia, así como el deber de Obligación de denuncia si se conoce de un hecho violento que afecte a un/a menor atendiendo al artículo 16 de la LOPIVI sobre el Deber de comunicación cualificado.
Para promover esto, se establece este código de conducta destinado a todas las personas adultas que vayan a desempeñar cualquier labor dentro de una entidad deportiva, sea profesionalmente o a través de voluntariado o prácticas.
Este código de conducta, que deberá adaptarse cada temporada a la realidad de cada entidad y actualizarse según sus necesidades, debe ser ENTREGADO y FIRMADO por todas las personas adultas antes del comienzo de las actividades deportivas, especificando el detalle de su puesto dentro de la entidad.
Es importante recordar que, en base al artículo 59 de la Ley 1/2019, de 30 de enero, de la actividad física y el deporte de Canarias, todas las entidades deportivas deberán exigir la aportación de certificado negativo del registro de delincuentes sexuales al personal técnico, personas entrenadoras, y demás profesionales que impartan labores de entrenamiento o enseñanza deportiva a menores.
CONSECUENCIAS: Si el comportamiento de alguna persona adulta vinculada a la entidad no cumple con este código de conducta, se abordará con el objetivo de resolver el problema lo antes posible.
Las infracciones persistentes pueden dar lugar a medidas disciplinarias atendiendo a la legislación laboral vigente en materia deportiva.
Código de conducta para los niños, niñas y adolescentes
El compromiso hacia unos comportamientos adecuados por parte de los niños, niñas y adolescentes de las entidades deportivas es fundamental para garantizar una adecuada convivencia entre ellos y ellas, así como con cualquier persona adulta con la que se interrelacionen en el entorno deportivo y extradeportivo, asumiendo el rol de formación para la vida desde las entidades deportivas.
Este código de conducta debe actualizarse cada temporada a la realidad de cada entidad y actualizarse según sus necesidades y deberá ser ENTREGADO y FIRMADO por todas las y los deportistas antes del comienzo de las actividades deportivas.
Para esto, se recomienda planificar una sesión al comienzo de la temporada para generar un espacio de escucha activa donde los y las menores tengan la oportunidad de hablar libremente, no solo sobre lo que esperan de la actividad, sino también sobre cuáles son sus inquietudes, preocupaciones. Este es el momento adecuado para que las personas representantes de la entidad expliquen los valores y principios de la entidad, y cuáles son los comportamientos que se exigen y se prohíben incluidos en este código de conducta, asegurándose así de que lo entiendan y accedan a este compromiso antes de firmarlo.
Código de conducta para las familias de deportistas vinculadas a mi entidad
Como clubes y entidades deportivas entendemos este elemento relacionado con las familias como prioritario y comprendemos que las familias son agentes fundamentales para garantizar un entorno seguro y protector para todos los niños, niñas y adolescentes.
Este código de conducta tiene que ser actualizado, conocido, socializado y distribuido entre todas las familias a principio de cada temporada y contiene las conductas apropiadas e inapropiadas detalladas.
CONSECUENCIAS: Si el comportamiento de algún padre no cumple este código de conducta establecidos por la entidad, se abordará con el objetivo de resolver el problema lo antes posible.
Queremos que las familias disfruten de su experiencia, pero el incumplimiento de este código puede dar como resultado que se le pida que abandone una actividad o en la suspensión permanente de un club, evento o actividad, lo cual es algo que se quiere evitar, incidiendo en la importancia de su cumplimiento.
Si las infracciones son recurrentes, puede tener como resultado que se les pida a las familias que no asistan a los partidos si su asistencia se considera un riesgo para las personas participantes, el personal, voluntariado, otras familias o espectadores, y afecte el disfrute de las demás personas.
Si aun así los problemas persisten, se le podrá pedir a sus hijos e hijas que abandone la actividad, el evento o el club de forma permanente.